«Rompan todo»: la historia del rock en Latinoamérica, según Netflix

diciembre 15, 2020

Este miércoles se estrena la serie documental dirigida por Picky Talarico que cuenta con la participación de Andrés Calamaro, Litto Nebbia, Ricardo Mollo, Charly García, Fernando Ruiz Díaz y Celeste Carballo, entre muchos otros. Tiempo te adelanta los pormenores de una producción de amplio espectro.

El miércoles 16 de diciembre Netflix estrenará Rompan todo: la historia del rock en América Latina, serie documental que cuenta con la dirección del multipremiado realizador de videoclips Picky Talarico, quien también es el productor ejecutivo junto a Gustavo Santaolalla, Iván Entel y Nicolás Entel (este último, además, escribió la serie junto a Nicolás Gueilburt). Según sus autores, el documental “explora una historia escrita con guitarras eléctricas y distorsión, marcada por la lucha contra el poder, la censura y la represión”.

La propuesta consta de seis episodios que abundan en material de archivo y entrevistas exclusivas; tuvimos acceso antes del estreno a los tres primeros, titulados “La rebeldía”, “La represión” y “Música a colores”, respectivamente. En ellos, la acción transcurre en Ciudad de México, Buenos Aires, Tijuana, Montevideo, Santiago de Chile y hasta Los Ángeles, en donde miembros de bandas fundacionales del género brindan testimonios, tales como la mexicana El Tri, la uruguaya Los Shakers y la chilena Los Jaivas.

En cuanto a las figuras argentinas, en la primera mitad del documental exponen, Gustavo Santaolalla, Litto Nebbia, Emilio Del Guercio, Billy Bond, Juana Molina, Pil Trafa, David Lebón, Claudio Gabis, Nito Mestre, Fito Páez, Andrés Calamaro, Fabiana Cantilo, Pedro Aznar, Ricardo Mollo, Cachorro López, Celeste Carballo, Charly García, Aníbal Kerpel, Mavi Díaz, León Gieco, Zeta Bosio, Tweety González, Marcelo Moura, Bahiano, Fabián “El Zorrito” Vön Quintiero, Vicentico, Fernando Ruíz Díaz, Hilda Lizarazu y Richard Coleman.

Cada comienzo de capítulo se sitúa en algún momento histórico particular: la popularización del hit “La bamba” de Ritchie Valens en 1957 y la posterior fuerza arrolladora de la beatlemanía, la influencia del hipismo y de Woodstock ’69 para la realización del Festival de Avándaro y las consecuencias de la separación de Sex Pistols y del advenimiento de Ramones y de la new wave. Netflix viene consiguiendo muy buena repercusión apostando al formato de series documentales. Nisman: el fiscal, la presidenta y el espía y Carmel: ¿Quién mató a María Marta? marcaron precedentes importantes. Rompan todo –y el inminente Rocanrol Cowboys, la producción dedicada a los Ratones Paranoicos– procuran sumarse a esa senda exitosa, aunque con temáticas bastante menos truculentas. En ese marco, la producción se destaca porque incluye una gran cantidad de testimonios valiosos, que invitan a una reflexión profunda. León Gieco –por ejemplo– analiza su participación y la de muchos colegas en el Festival de la Solidaridad Latinoamericana (realizado en plena Guerra de Malvinas), en contraste con las posturas de Virus y Los Violadores, expresadas en la serie por Marcelo Moura y Pil Trafa (este último enfundado en una bufanda del club alemán Eintracht Frankfurt).

De la oda al sexo, las drogas y el rock and roll en la que Andrés Calamaro se pregunta “¿qué es el rock and roll?” hasta la pícara y tierna sonrisa de David Lebón (¡qué tipo adorable!), la propuesta es una interesante invitación para que –teniendo presente que se trata de una producción de una empresa de alcance global como Netflix– audiencias numerosas escuchen testimonios de sobrevivientes de la Masacre de Tlatelolco, reflexiones en torno al Cordobazo, el último mensaje de Salvador Allende mientras era atacado por los esbirros pinochetistas, discursos de Fidel Castro remixados por Los Jaivas o loas a Hồ Chí Minh cantadas por la eterna voz de Víctor Jara.

En tiempos en los que “la muerte del rock” es anunciada hasta el hartazgo por personas que no comprenden la escena actual –o elijen no hacerlo, amparados en la comodidad de la nostalgia–, resulta saludable una serie audiovisual de este tipo: no para tratar al rock como una pieza de museo, sino para cimentar un mojón en el presente que pueda ser una herramienta de potencia futura. ¡Larga vida al rock y a la cultura latinoamericana! Aunque necesitemos de Netflix para que nos lo recuerde.

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